Inici arrow Notícies del partit arrow Entrevista a Maite Salord Ripoll
Entrevista a Maite Salord Ripoll PDF Imprimir Correu
dilluns, 03 gener de 2011
Per el seu interès, reproduïm l’entrevista de David Marquès a Maite Salord que va ser publicada al diari Ultima Hora Menorca el dia 2 de gener de 2011.


«Lo fundamental en un pacto es saber escuchar, porque así evitas errores»

El 1 de agosto dijo que «seguramente no» encabezaría la candidatura del PSM al Consell y que su «vida política tiene fecha de caducidad». Cuatro meses después, la vida ha hecho cambiar drásticamente de opinión a Maite Salord (Ciutadella, 1965), quien empieza el año con el doble «reto» personal de aumentar la representación nacionalista en el Ajuntament y en el Consell insular.

- Con lo claro que lo tenía, ¿qué hace ahora una chica como usted en un sitio como éste?

Busco aventuras. Todo el mundo sabe que ésta no era mi primera opción, sino que tenía previsto encabezar la lista de Ciutadella. Pero las circunstancias inesperadas que dificultaron al partido hallar una persona que liderara su candidatura al Consell hicieron que me ofrecieran a mi ser la número uno de la lista. Mi primera respuesta fue no, pero después de largas semanas me dí cuenta que creo en el proyecto del PSM para Menorca, entiendo que es necesario e imprescindible y pienso que, en estos momentos de dificultad para el partido, mi responsabilidad era decir que sí.
 

- ¿Pero por qué se resistía a aceptar este reto?
- Por reticencias personales. Hace seis años ya que soy concejal y contaba con volver a liderar otros cuatro más el grupo municipal. Así que no se trataba de ningún reparo temporal, sino de mentalizarme para asumir la gran responsabilidad que supone estar al frente de la candidatura al Consell. El apoyo de la familia ha resultado imprescindible para que mi respuesta fuera positiva.

- Dijo mil veces que en su carrera política «nunca pasaría de Sa Costa Nova», pero lo ha hecho. ¿Le mueve la fascinación por lo nuevo?
- Siempre es bonito empezar nuevos retos y yo soy una persona que, precisamente, necesito afrontarlos regularmente. En cada novela parto de cero y eso ya supone un reto en sí mismo. Pero, claro, también quería terminar el reto político que había iniciado en Ciutadella y eso me creaba un conflicto interno.

- Quiere nuevos retos, pero ¿no ha sido ya suficientemente movida su etapa municipal en el Ajuntament de Ciutadella?
- Sí. En Ciutadella, por desgracia, desde siempre padecemos unos mandatos muy agitados, y éste no es diferente. Aunque debo confesarle que, tanto a nivel personal como de grupo, lo llevamos con bastante normalidad. Para mi es importante saber que formo parte de un equipo de personas que cuentan con toda mi confianza y que me permiten trabajar con absoluta tranquilidad. En Ciutadella nunca cambiaremos el entorno, pero al menos sí es fundamental que una esté satisfecha con el trabajo que hace.

- Habla del entorno y, como buena aficionada al FC Barcelona y al término que acuñó el ex presidente Núñez, sabrá que la sombra del entorno es muy alargada en Ciutadella.

- El entorno puede desestabilizar mucho, es cierto. Por eso, precisamente, resulta fundamental tener las ideas claras y marcarte los propios objetivos. Es evidente que no todo se hace bien y que las críticas son inevitables, pero con quien uno ha de pasar realmente revista al irse es consigo mismo. Y si haces eso consigues relativizar el entorno.

- Con el convulso precedente dejado por el PP, ¿por qué estos dos últimos años de gobierno de izquierdas han sido tan movidos en Ciutadella?
- En la primera entrevista que usted mismo me hizo justo al tomar posesión del cargo ya dije que cabía rebajar euforias y expectativas. El problema no es tanto dónde llegas, sino dónde la gente espera que llegues. Y, ante todo, se impone ser realistas. Partíamos de una situación muy difícil a nivel político, con una ciudadanía hastiada y una gestión nula, pero también a nivel económico, por la crisis que en este ayuntamiento era aún mucho más grave que en cualquier otro por la excesiva alegría con la que se había gastado el dinero público. Por eso siempre pensé que no podríamos solucionarlo todo en sólo dos años, porque no te da tiempo a plantear grandes cambios estructurales y de gestión.

- En cualquier caso, ¿qué ha fallado? ¿Ha sido culpa de sus socios de gobierno, que gestionan las áreas cuyos errores más han trascendido?
- No se nos puede achacar dedicación, ni mucho menos transparencia, pero es cierto que ha habido errores y nos corresponde asumirlos, porque no tiene sentido ocultar la realidad. Gestionar es complejo y requiere seguir unos objetivos, y es en este aspecto donde puede haberse fallado.

- ¿Se han desviado de lo marcado?
- No. Hemos seguido los objetivos marcados, pero la gestión diaria nos ha obligado a afrontar otros problemas inesperados para los que, en muchas ocasiones, no hemos tenido suficiente capacidad de reacción. Por eso, entiendo que parte de la ciudadanía pueda sentirse decepcionada.

- ¿Qué futuro le augura a su compañera Joana Gomila, como nueva número uno municipal del PSM en las elecciones, si tiene que verse en su mismo trance?
- Joana es una persona extraordinariamente eficiente, que ha sabido batallar con muchísima eficacia un barco tan duro como el económico. Para ella el trabajo de equipo también es esencial y debemos agradecerle que haya dado este paso. Con ello ha demostrado su responsabilidad, que la convierte en una extraordinaria candidata a la alcaldía.

- Pues los errores de estos dos últimos años empiezan a alimentar la sensación ciudadana de que la izquierda, que parecía tener garantizado el gobierno en el próximo mandato, puede volver a perderlo... ¿Se ha desaprovechado una oportunidad única de asentar a la izquierda en el gobierno local?
- En Ciutadella la izquierda casi nunca ha gozado de mayoría absoluta, por lo que no obtener conjuntamente once concejales en las elecciones tampoco sería un drama. Además, el PSOE a nivel nacional no se encuentra en su mejor momento y el PP crece alimentado por una crisis que el PSOE no ha sabido gestionar en absoluto. Y eso repercutirá, lógicamente, a nivel municipal. Pero los ciudadanos tienen la oportunidad de votar opciones políticas que, como la del PSM, han demostrado su eficacia y transparencia a la hora de gobernar.

- ¿Lo de los cinco o seis concejales del PSM que esperan obtener en las elecciones va en serio?
-En los pasados comicios hice salir a los cuatro primeros de la lista en la foto y, aunque por muy escaso margen de votos, resultaron elegidos. Así que nuestro objetivo es consolidar el cuarto concejal y, si somos optimistas, ¿por qué no podemos crecer y llegar a los cinco o seis?.

- Pues ustedes, que rehuyeron el pacto de gobierno con Joan Triay, al final han sido los que mejor se han llevado del gobierno con el concejal bisagra...
- Desde marzo de 2009, no hemos variado ni un ápice nuestra postura respecto de UPCM: afinidad política cero, pero compartimos una serie de objetivos, como la austeridad, la transparencia o la forma de gestión. Ahora bien, a nivel ideológico existe un desencuentro tan grande que no podemos obviarlo.

- ¿Como la reciente supresión del Himno Nacional, que el próximo 17 de enero ya no sonará en la tradicional procesión de Sant Antoni?
- No, no sonará.

- ¿Ya sabe lo que se encontrará en el Consell, donde la relación del PSM con el PSOE, pese a llevar ya diez años de gobierno en común, no va precisamente viento en popa?
- Cuando hablamos de relación entre los socios lo hacemos de conceptos diferentes de gestión política. Los propios desencuentros que hemos tenido en Ciutadella con el PSOE han sido por concebir la gestión de otro modo, pero estas divergencias no han llegado al terreno personal. La del pacto es una política muy recomendable, que obliga a ser leal en los momentos de dificultad pero faculta también a distanciarse de aquello en lo que no se cree. El pacto es más complicado, es cierto, pero también más atractivo. Lo fundamental en cualquier pacto es saber escuchar porque, al hacerlo, evitas errores.

- ¿Cómo ve a sus adversarios en la contienda electoral al Consell?
- Mantengo una relación muy cordial con el presidente Marc Pons, con el que ya nos hemos citado para los debates electorales. Pero el candidato del PP, Santiago Tadeo, es una persona muy desconocida -creo- para el ciudadano medio, y también para mi. Nuestra relación es prácticamente nula. Me da que su trato personal debe ser cordial, pero a nivel político ya es otra historia.

- ¿Es partidaria de los pactos de progreso que unen a todas las izquierdas para evitar que el PP gobierne en las instituciones?
- Soy partidaria de aplicar el programa por el que te presentas para defender tu modelo de ciudad y de Isla. Por eso es lógico que te acabes uniendo a los pactos que te lo permiten, no por el hecho de ir en contra de nadie.

- ¿A nivel interno, usted fue también de los que dieron calabazas a Els Verds y se opusieron a la reedición de la coalición electoral?
- Soy partidaria de hacer partícipe del proyecto del PSM para Menorca a la mayor cantidad de gente posible, ya sean Els Verds o personas que, aunque independientes, crean en el menorquinismo político. Mi propuesta del PSM para la Isla es la de una opción aglutinadora de sensibilidades diferentes con una cosa en común: Menorca y la importancia de tener un gobierno fuerte que nos defienda. Se trata de un proyecto imprescindible en un momento en que el PSOE está debilitado y las propuestas del PP dan miedo.

- Si logra ser elegida consellera, ¿pedirá para sí la cartera de Cultura para ver terminada, entre otros proyectos, la reforma del Teatre des Born?
- Sí. Sería interesante, una manera de poder seguir trabajando por Ciutadella desde el Consell. Además, próximamente empezarán las obras del teatro, terminarán las de la sala del Canal Salat y firmaremos el convenio que permitirá traer 600.000 euros para el proyecto museístico de Can Saura. Se trata de iniciativas muy atractivas para el municipio.

- Ahora que Ponç Pons ha sido nombrado escritor del año, ¿cambiaría ser escritora del año por ser la política del año 2011?
- No, porque el escritor del año debería ser o bien Ponç Pons o Pau Faner, los dos grandes referentes literarios que se han convertido en el espejo al que nos miramos quienes les seguimos. ¿Si dentro de diez años querré ser la escritora del año? Pues sí. Me sigo dedicando a la literatura y eso ya me satisface.

- ¿No son retos excluyentes?
- Nunca me he planteado la vida en esos términos. Con tres hijos y dedicándote a la política, puedes seguir siendo escritora. La principal dificultad que acarrea compatibilizar política y literatura no es el tiempo, sino la saturación mental. Escribir requiere de mucha concentración, hacer un reset, pero muchas veces que me siento ante el ordenador no logro concentrarme. Sí, me cuesta más escribir que en otras circunstancias.