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Tuni Allès: “Tenemos fortalezas porque hicimos los deberes en materia de territorio” PDF Imprimir Correu
dijous, 12 novembre de 2009
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Entrevista publicada al
diari Menorca, el 8 de novembre de 2009

L.M.F. Maó
No corren buenos tiempos para Antònia Allès (Ferreries, 1956). Desde el departamento de Economía del Consell, Allès se enfrenta a un momento delicado que se refleja en las cifras de paro y la pérdida de pulso de la actividad económica de Menorca. Es optimista, en cualquier caso, porque confía en las fortalezas de la Isla y en la voluntad de todos los agentes implicados de revertir la situación. Ni siquiera las últimas fricciones surgidas en torno a la aprobación de una moratoria que prohíbe la instalación de establecimientos comerciales en los polígonos industriales, le hacen perder su confianza en el futuro.  
Menuda ha liado con la moratoria. 
No hemos liado nada. Si apoyar a un sector económico es liar la situación, sería preocupante. Los gobernantes estamos aquí para defender nuestros sectores y más en un momento en el que la situación es difícil y hay una complejidad muy importante en el del comercio por las normativas estatal y europea. El Consell lleva un año trabajando cerca del sector y debía escuchar lo que el sector le pedía. Si no es bueno apoyar al comercio, cabría preguntarse qué hacemos apoyando al sector turístico o a otros sectores. El peso del sector comercio es suficientemente importante para dar los pasos que estamos dando. Además está la cuestión de la oportunidad. 

¿De la oportunidad? 
Sí, hablar de comercio es hablar de un modelo de ciudad, de pueblo, de un sector que vertebra, cohesiona y dinamiza. El día que no tengamos comercio nos daremos cuenta de que los pueblos y las ciudades están vacíos y que no llegamos a tiempo. Por la complejidad del tema, la prudencia y la necesidad de que todos tengamos voz, hemos puesto una norma cautelar para pensar cómo queremos cerrar este Plan de Equipamientos Comerciales y analizaremos pueblo por pueblo, polígono por polígono qué está pasando, y tomaremos la decisión con análisis, consenso y equilibrio. 

Hace referencia al consenso, ¿no hubiera sido preferible este análisis contando con los ayuntamientos para no interferir en cuestiones de ordenación urbanística municipal? 
Cuando proponemos un avance del Plan sectorial y no la aprobación inicial es porque detectamos la complejidad del tema y porque buscar el acuerdo que buscamos es muy complicado. Además se nos venía encima la modificación de la Ley de Comercio, que aún no es una realidad, y que l 1 de enero de 2010 la Directiva de Servicios se aplica. Somos los que hemos actuado con más responsabilidad porque necesitamos tranquilidad para cerrar el Plan sectorial. Todos los ayuntamientos siempre han planteado que una norma de estas características ha de ser supramunicipal y los sectores económicos y sociales entienden que se ha de analizar el conjunto. 

¿No ha recibido llamadas de alcaldes en plan “Tuni, qué nos has hecho”? 
Antes de acabar esta norma yo llamé a los alcaldes. Siempre que abordamos normas de estas características nos gusta que lo sepan los ayuntamientos y llamar personalmente a los alcaldes. Además, hace un año que se comenzó el trabajo y se han hecho visitas con representantes de ASCOME, el director de Comercio y del Consell a todos los ayuntamientos de Menorca y las asociaciones de comerciantes. No es una labor que sale porque sí, hay un tiempo de trabajo y de reflexión y la prudencia aconseja esta norma cautelar. Por parte de los ayuntamientos sólo hemos encontrado colaboración. 

Aparte de dónde se ubican los comercios, hay debate respecto de los horarios. ¿Hay que ampliarlos? 
Detrás el comercio hay muchísimos debates que sería muy rico plantearlos, aunque han de plantearse con tranquilidad para que puedan ser rigurosos y producir propuestas. En Menorca, por ser zona turística, está permitido que en verano esté abierto toda la semana. Recordemos que detrás de un comercio tradicional hay una familia, un autónomo, unos cuantos trabajadores estables y cuando ellos empezaron a descansar como los otros sectores fue una avance. Es complejo porque detrás de este tema también está el debate de qué modelo de ciudad o de sociedad queremos y la disyuntiva de si beneficiamos intereses económicos de unas grandes empresas o intereses generales que cohesionan la sociedad y contribuyen a ciudadanos libres, familias vertebradas, gente que pueda tener tiempo. 

Sin iniciativas en otros ámbitos, este planteamiento topa con quienes, por su trabajo, necesitarían unos horarios más amplios. 
Encuentro curioso que los funcionarios puedan cerrar a las tres y que los comerciantes puedan abrir hasta doce horas al día y que esto no baste, que al comercio se le exija que ha de abrir siete días a la semana cuando no se lo exigimos a otros sectores, en detrimento de sus descansos y la calidad de vida. Alguna pregunta nos deberíamos hacer. Nos quieren hacer creer que esto beneficia a los consumidores pero impide una reflexión cuidadosa sobre dónde queremos ir a comprar, dónde quedan los recursos que destinamos, dónde acaban comprando estas grandes empresas sus productos agroalimentarios o si pagan por ellos un precio justo. Se han hecho análisis en comunidades autónomas que han determinado que con la apertura de un hipermercado se acaban perdiendo mil puestos de trabajo. 

Se ha referido al sector agroalimentario, ¿es importante para Menorca lo que ha sucedido con El Caserío? 

Hemos de recordar que hace un año se anunció que se cerraría Kraft y hemos estado unos meses intentado dar a conocer y exigir una responsabilidad social por el impacto económico, con pérdidas de doce millones de euros, que hubiera tenido esta decisión. Se ha conseguido que la empresa siga estando aquí, que no se hayan perdido puestos de trabajo sino lo contrario porque hay servicios externos que se han asumido y estamos en un segundo paso, reconducir que el hecho de que una empresa, para ser viable, deba comprar un producto que no es rentable para nuestro sector ganadero. Lo bueno es que la empresa quiere hablar y que la administración, consciente de la problemática del sector y de su valor estratégico, concede ayudas directas al sector lechero, promueve iniciativas como el CARB y apuesta por productos que tengan valor añadido y por la distribución directa. 

¿El campo no puede vivir sin ayudas? 
¿Puede vivir sin ayudas el sector turístico? ¿Qué sector económico vive sin ayudas de la administración? ¿Cómo es que sólo hablamos del sector agrario? Con el sector agrario pasará un poco como con el comercio, el día que no exista y nos mantenga el territorio que en Menorca es la postal para los turistas que vienen, ¿qué pasará? ¿Por qué no hay que compensar estos servicios que nos dan? Hemos de ser capaces de que las ayudas en este sector introduzcan el concepto de sostenibilidad que Europa exige cada vez más y que nosotros también necesitamos. Tenemos claro que es necesario apoyo económico e institucional para todos los sectores. 

¿La concesión de ayudas no va en contra del liberalismo en el que teóricamente nos basamos? 
Creo que esta pregunta habría que hacérsela al PP, que dicen que no hemos de regular nada ni hacer nada y son los primeros que después cuando los sectores están mal dicen que hemos de apoyar. Hemos de dar herramientas, conseguir que cada sector ponga encima de la mesa las fortalezas que tiene y saber hacia dónde queremos caminar y, después, acompañar porque han de ser los sectores empresariales los que lleven el peso. Hay que tener una hoja de ruta clara. 

¿La necesidad de esta hoja de ruta se hace más patente ahora, cuando Menorca arroja los peores datos económicos del archipiélago? Pese a las fortalezas con las que contaba, ¿qué ha fallado en nuestro modelo económico? 
Las fortalezas todavía las tiene porque hemos sabido hacer los deberes en cuestiones territoriales y esto nos puede dar valor añadido. Sí que es cierto que los momentos de crisis deberían ser una oportunidad para reflexionar hacia dónde queremos caminar y si tenemos dificultades y necesitamos, por ejemplo, en el sector turístico, mejorar el servicio que damos y la calidad, hemos de ser capaces de hacerlo. ¿Qué ha hecho el sector del calzado en los últimos años? Apostar por la calidad, lo que supone invertir mucho en investigación, innovación y promoción, favorece que, pese a las dificultades, nuestras empresas vienen con trabajo de las ferias a las que acude. Todos, más que pelearnos deberíamos, marcar esta hojas de ruta y aprovechar nuestras fortalezas pero necesitamos recursos. 

¿Esta insuficiencia de recursos es una debilidad? 
Tenemos un déficit de financiación histórico y necesitamos que el Consell tenga las competencias que el Estatuto le reconoce y las posibilidades económicas para desarrollarlas. Menorca, desde su pequeñez, sabe liderar muchas cuestiones y necesita una reflexión serena, saber hacer piña y entender que el equilibrio de diferentes sectores es importante y que cada uno ha de hacer su parte. Todo solo no se hará, no hay nada que se haga solo y por eso es importantísimo valorar la formación. Sin jóvenes preparados, que han de ser los líderes del futuro, sin los valores que nos transmitieron nuestros padres, valores de esfuerzo, de constancia, de coherencia, de saber apreciar las cosas, valores que todavía están entre nuestros empresarios, sin investigación, no habrá futuro. Necesitamos que todos los sectores aporten y que mejoren cuestiones como la del transporte aéreo. 

¿Es éste el gran suspenso de la política menorquina? ¿Por qué no se resuelve el problema? 
Creo que aquí me haría hablar de política y no sé si es el momento. Mientras no haya diputados nacionalistas en el Congreso esto no lo veremos, mientras haya partidos mayoritarios Menorca es demasiado pequeña. Pese a todo, el PSOE ha sido capaz de cumplir con una promesa electoral, de un 50 por ciento, en el descuento de residente, mientras que con el PP entró una declaración de servicio público que es la estafa más grande que ha tenido Menorca. Aunque en los últimos años hemos mejorado, no es suficiente. Deberíamos ser capaces de hacer un frente común en este sentido. 

Frente común en este aspecto, frente común para diseñar una hoja de ruta, definir el producto turístico o aprobar un Plan de Carreteras. ¿No se llega tarde? 
A veces el PP pretende hacernos creer que llegamos tarde. Hay que tener memoria. A mí me hace gracia que digan esto en el tema del Plan Sectorial de Comercio, por ejemplo. En 2001 el Pacte aprueba la Ley de Comercio, cuando llega el PP tiene que aprobar el reglamento y no lo hace. Mientras gobernaban se aprobó la Directiva de Servicios y no se adaptaron, aunque decretaron una moratoria. ¿Quién llega tarde? Hay que ser rigurosos y nunca se llega tarde. No le ha ido tan mal a Menorca, donde tenemos una calidad de vida extraordinaria pese a las dificultades que sufre todo el mundo. No todo va mal. Es hora de actuar desde la responsabilidad en favor de Menorca.