Inici arrow Notícies del partit arrow Maite Salord: “La situación es la que es, tendremos que rebajar euforias y expectativas”
Maite Salord: “La situación es la que es, tendremos que rebajar euforias y expectativas” PDF Imprimir Correu
dimarts, 24 març de 2009
Entrevista apareguda al Diari Menorca el dilluns, 23 de març.
Es la segunda en el tándem femenino que gobierna el Ayuntamiento de Ciutadella. Maite Salord Ripoll entró a mitad del pasado mandato, pero se ha convertido en la líder indiscutible del PSM de Ciutadella. Ahora, le toca insular aires nuevos a la cultura del municipio.

¿Habituada?
Aún estoy analizando el área.

¿Y cómo está?
Born, Can Saura, Saura Morell, sala multifuncional, escuela de música... Todos los temas son fundamentales, y todos tienen algún problema cuando no son un problema enorme por sí mismos.   
Y ante esto, ¿qué va a hacer? 
Trabajo y más trabajo para desencallar las cosas. Tengo claro que no se puede seguir con las falsas promesas de estos años que sólo han enredado a la gente. Se hará lo que se pueda, y no engañaremos a nadie. 

Cultura es el área sobre la que pesan más acusaciones de inactividad durante estos años. El cambio de gobierno ha hecho pensar a la gente que ahora las cosas van a cambiar radicalmente. ¿Muchas expectativas? 
Soy realista, y la situación del Ayuntamiento hace que lo sea aún más. La gente no debe esperar milagros. En dos años no podemos solucionar problemas que llevamos mucho tiempo arrastrando. Mi compromiso es el trabajo, y por eso no quedará. Pero son temas muy complejos, y no sólo se solucionan con voluntad. 

¿Teme que la gente haya depositado demasiadas expectativas en este nuevo gobierno? 
Insisto, mi mensaje es realista. La gente tiene ganas de cambio, pero también es consciente de la situación. Nuestro trabajo será situarnos a nosotros pero también a la gente. Cada uno debe ser consciente de lo que puede exigir y a quién debe exigirlo. 

¿Y piensa que el pueblo es consciente de esto? 
Una buena parte de él, sí. Mucha gente sabe que el retraso que llevamos no es atribuible a los que acabamos de subir al poder. No obstante, a veces las ganas hacen perder de vista según qué cosas, y este riesgo existe y deberemos combatirlo cada día. Tendremos que rebajar expectativas y euforias. 

Ya han dicho que su objetivo es mirar adelante, pero sin olvidar el pasado... 
Hay que hacer las dos cosas. En el instituto damos ahora “La Balenguera”, que explica que es necesario conocer el pasado para poder caminar con garantías hacia el futuro. 

¿Conocer el pasado, o investigarlo? 
No puedes construir un gobierno a partir solamente de airear el pasado. Cada tres pasos adelante tendremos que hacer uno para atrás para situarnos, sin perder de vista que nuestro objetivo es avanzar. Habrá que dar explicaciones de dónde estamos y por qué, pero no nos podemos centrar solamente en eso. Tenemos que conocer, para tener en cuenta los errores y aprender de ellos. Durante estos seis años ha habido muchos errores, y no hay que esconderlos. Como gobernante, estoy obligada a conocerlos, y si es necesario, investigarlos. 

¿Está satisfecha de este gobierno de izquierdas al que se ha llegado? 
Nosotros siempre intentamos recuperar la representatividad salida de las urnas... 

Mucha gente no lo entendió. Pensaban que si era posible un gobierno de izquierdas, debía intentarse. ¿Por qué no se hizo desde el principio? 
Porque no queríamos entrar en el gobierno por la puerta de atrás, ya lo dijimos en 2007. Los ciudadanos escogieron una mayoría de derechas. No queríamos aprovechar una crisis de partido para sentarnos a la primera de cambio en el gobierno. No fue posible que el PP recuperara sus concejales, y tras dejar pasar tiempo para ver si las medidas de presión funcionaban o no, nos sentamos para negociar un gobierno de salvación. Era el que tenía más garantías de estabilidad, porque al contar con cuatro partidos, abarcaba un amplio espectro social y político. Las cosas no funcionaron, y arrinconamos esta opción. Después, descartadas ya estas posibilidades, la responsabilidad nos exigía gobernar, con la condición de que fuera en un gobierno ideológico de izquierdas. 

Al final se ha llegado a un gobierno de izquierdas siete meses más tarde... 
Las cosas necesitan un tiempo. En septiembre yo no percibía las mismas ganas de cambio que noto ahora. Creo que he actuado con responsabilidad y de manera correcta. Si hubiera optado por este gobierno en agosto, no sé si podría decir lo mismo, porque el pueblo hizo otra opción y entonces no habríamos hecho todo lo posible por respetarla. 

Ustedes han sido los que han decidido que Joan Triay y UPCM se quedara fuera del gobierno. ¿Han hecho bien? 
Hemos escuchado a nuestra base, y nos han dicho que podíamos formar gobierno con el PSOE pero siempre que nos pudiéramos reconocer en ese gobierno. Somos un partido nacionalista de izquierdas, y hay pactos que no podríamos explicar, incluso en la situación anómala de Ciutadella. UPCM ha sido muy generoso y eso dice mucho de su coherencia. Además, Joan Triay es una persona de palabra, y por eso creo que seguirá apoyando todo aquello que sea bueno para el pueblo. Sabe que nosotros somos personas honestas y transparentes, y como eso no cambiará, no creo que haya ningún motivo para que surja ningún conflicto. No creo que Triay hubiera sido un problema dentro del gobierno, como tampoco lo será fuera de él. 

Pero Joan Triay ya dijo que el nombre de gobierno ideológico de izquierdas no era el mejor. Sonó a aviso. 
Soy muy consciente que la postura del PSM debe costar de aceptar en UPCM, y es normal que marque su terreno. Pero estas diferencias ideológicas no deben impedir que hallemos los puntos de acuerdo, y hemos demostrado que sabemos hacerlo. 

¿Qué espera del Grupo Mixto? 
No lo sé, son imprevisibles. Pero me gustaría que fueran oposición responsable y colaboraran a eliminar la crispación creada. 

Eso es lo que le gustaría, pero ¿cree que será así? 
Lo deseo, pero a veces los deseos no se hacen realidad. 

¿Seguirán los siete “mixtos”? 
Es imprevisible, no descarto más cambios, pero creo que no afectarán al apoyo que nos brinda UPCM. 

¿Cómo definiría los seis años de gobierno de Llorenç Brondo? 
Los peores de la historia política de Ciutadella. Ha habido una bonanza económica irrepetible, pero por contra es la época en que se han hecho menos inversiones en Ciutadella. El dinero que podría haber servido para mejorar el bienestar del ciudadano ha servido para gastos innecesarios y superfluos. El área de Urbanismo ha sido un centro de amiguismo que velaba por el interés particular. Y lo más triste, se ha marcado una distancia entre políticos y ciudadanos que es lo más importante a recuperar. 

En clave partidista, este gobierno que ahora inician parece arriesgado para ustedes de cara a 2011. Dicen que en estos casos, quien se lleva los réditos políticos es el partido más grande. 
Es una decisión arriesgada, pero hemos priorizado la responsabilidad antes que un análisis político. Pero es que además tengo total confianza en mis concejales, e igual que en la oposición hemos sabido marcar una línea de actuación muy bien valorada, estoy segura que también lo haremos dentro del gobierno. No quedaremos diluidos. Además, somos el socio minoritario, pero no con tanta diferencia: seis para el PSOE, cuatro para nosotros. Puede haber un equilibrio de fuerzas. 

Usted es escritora, y en ese terreno domina la imaginación. ¿Eso le ayudará para buscar soluciones en el Ayuntamiento? 
Escribir ayuda a conocer a las personas, y el trabajo de un político es no olvidar nunca que trabaja para las personas y que depende de ellas. La literatura me puede servir para ser más próxima a la gente. 

¿También irá a trabajar en bici? 
No, yo iré a pie. Vivo muy cerca.