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Eduard Riudavets: «Si hay elecciones anticipadas, lo pagarán todos los partidos de las Islas» PDF Imprimir Correu
dijous, 26 març de 2009
Entrevista apareguda a Ultima Hora Menorca el dimecres, 25 de març de 2009.
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-¿Se siente cómodo hoy el PSM en las instituciones donde comparte gobierno con el PSOE?

-Hay momentos de comodidad y de incomodidad, pero no es algo nuevo, porque los dos partidos ya llevamos muchos años compartiendo gobiernos en coalición. La cultura de pacto constituye un aprendizaje permanente que exige mucho diálogo y saber ceder para alcanzar objetivos comunes e iniciativas compartidas. Al fin y al cabo, enriquece la acción de gobierno, que es más plural y representativa.

-Pero después del relevo de Joana Barceló por Marc Pons hubo momentos de tensión que incluso motivaron la convocatoria de la comisión de seguimiento...
-En el Consell Insular se vive una gran estabilidad, aunque todo cambio implica dificultades para adaptarse a la nueva situación y es lógico que haya habido alguna tensión hasta que se consiguen hallar las fórmulas de encaje y colaboración. Es el PSM quien pide una mayor coordinación; se reúne la comisión de seguimiento y se fijan las fórmulas para evitar se repitan las tensiones.

-¿Ha vuelto a reunirse la comisión de seguimiento PSOE-PSM?
-No ha sido necesario, porque con la gestión del día a día se resuelven las cuestiones que van surgiendo en el marco del acuerdo de gobierno para este mandato, con sentido común, corresponsabilidad y voluntad de trabajo conjunto. No tengo constancia de nuevas discrepancias y el pacto goza hoy de buena salud. El Consell de Menorca lidera hoy la acción de gobierno en Menorca y desempeña un papel fundamental al cohesionar la actuación de los municipios a través de consorcios como el residuos sólidos, disciplina en suelo rústico, 'escoletes' y limpieza de playas.

-¿Qué diferencia a Marc Pons de Joana Barceló?
-La ex presidenta cuenta con una larga trayectoria política y un conocimiento profundo de la sociedad menorquina, con la complicidad de personas y sectores, lo que no se hereda automáticamente. Marc Pons está realizando ahora esta labor de tejer una red de contactos y relaciones como presidente del Consell. Esto no se consigue en un día. Lo importante es que esté claro el papel de cada uno en el pacto, donde los consellers del PSM actúan con lealtad y participan responsablemente en una acción de gobierno colegiada.

-¿El PSM está sobrerrepresentado en el Consell?
-Cuenta con dos consellers, uno electo y otro no electo [Antònia Allès y Joan Lluís Torres] que gestionan acertadamente las áreas asignadas. Para ello cuentan con los directores insulares necesarios. No es posible asumir unos departamentos tan complejos, economía, medio ambiente, cultura, patrimonio, política lingüística... sin contar con el personal preciso. No existe esta sobrerrepesentación. Debemos acabar con la hipocresía de criticar que hay muchos cargos políticos si exigimos buena gestión.

-¿Le satisface la solución del gobierno PSOE-PSM para el Ajuntament de Ciutadella?
-El PSM ha actuado con absoluta coherencia ante la crisis municipal de Ciutadella. Las elecciones de mayo del 2007 dieron una mayoría de derechas a la que le correspondía gobernar, pero la descomposición del PP ha obligado a adoptar medidas para garantizar la gobernabilidad y devolver la estabilidad al Ajuntament.

-Primero rechazaron entrar en el gobierno municipal...
-Efectivamente. Estábamos en la oposición y después apostamos por un gobierno de salvación, en el que nunca cuestionamos la alcaldía. Finalmente, por responsabilidad hemos aceptado entrar en un gobierno de izquierdas, donde los cuatro concejales del PSM afrontarán con el PSOE una situación muy difícil aportando su trabajo, transparencia y humildad frente a la prepotencia y ocultación de estos últimos seis años.

-¿Qué puede hacer el gobierno PSOE-PSM en Ciutadella durante estos dos años?
-Demostrar un nuevo talante y acabar con la tensión que ha caracterizado el Ajuntament. Debe volver la tranquilidad y la serenidad. Lo importante es explicar las decisiones, razonar y ser absolutamente transparentes, porque los políticos nos equivocamos al instalarnos en una torre de marfil y mirarnos el ombligo. La situación de la administración municipal de Ciutadella se agrava porque, además de la falta de gobierno de estos años, no hay recursos económicos. Por tanto, ni se puede vender humo ni impulsar obras faraónicas. Los ciudadanos son maduros e inteligentes, no se les puede engañar.

-¿Cómo define los seis años de gobierno del PP en Ciutadella?
-Ha sido un akelarre que ha tenido y tendrá consecuencias muy graves para la población. Los cuatro primeros años, marcados por el pacto con Llorenç Casasnovas, fueron un vodevil contínuo. A partir de junio de 2007 se entra en una fase de descomposición y degeneración que se cierra con la dimisión del alcalde y obliga, ante la inestabilidad creciente, al PSOE y PSM a asumir el gobierno.

-¿Le preocupa la inestabilidad que afecta al Govern balear?
-En este momento uno de los partidos que firmaron el pacto de gobierno después de las elecciones autonómicas del 2007, Unió Mallorquina, no hace honor a los acuerdos suscritos. UM actúa con criterios partidistas en lugar de compartir planteamientos institucionales. Pido a UM que reflexione porque su actuación provoca un descrédito a la acción de gobierno y a la imagen de las instituciones. Además, están aflorando, día sí y día también, casos de corrupción procedentes de la anterior legislatura PP-UM. No es agradable compartir el trabajo en el Parlament balear con tantos imputados, pendientes de imputación o bajo sospecha.

-¿Qué salidas vislumbra?
-No descarto elecciones anticipadas, lo que no significa que desee esta convocatoria electoral anticipada. En este momento de crisis económica constituiría una irresponsabilidad, pero debe garantizarse la estabilidad y la acción de gobierno no puede estar sometida a bandazos. La gobernabilidad no puede justificarse desde el chantaje. Otra salida sería una moción de censura promovida por PP-UM, es posible, pero otra cosa es que les convenga a estos partidos. La opción lógica y coherente consiste en que UM reflexione, se sosiegue internamente y aporte la normalidad que precisa el pacto, haciendo honor a lo que firmó. Y el PP, en esta situación de grave dificultad económica, en lugar de poner obstáculos, actuar con más lealtad, porque, en caso contrario, si hay elecciones anticipadas en Balears lo pagarán todas las formaciones políticas. Constituiría un grave descrédito y un error para la Comunidad.

-Al ser citado para declarar como imputado, ¿debe dimitir Miquel Nadal como conseller del Govern?
-No lo sé. Abogo por un cambio de actitud del señor Nadal o que bien que UM impulse este cambio de actitud porque la línea errática de Unió Mallorquina está poniendo en peligro todo el trabajo que está realizando el Govern para salir de la crisis económica. No se puede añadir más tensión.

-¿Qué opina el PSM cuando debe compartir el Consell de Govern con un conseller imputado?
-El PSM está incómodo, pero, repito, debemos ser absolutamente prudentes, porque el presidente de UM ha sido citado a declarar como imputado, sin que haya una acusación formal. También quiero añadir que el PSM no tiene ningún cargo imputado ni implicado en casos de corrupción.

-¿Significa que tienen un nivel de exigencia superior?
-En el PSM no se entra para hacerse rico, sino para participar en muchas reuniones, casi nunca tienes cargo público, y, en cambio, aprovechamos la cultura política surgida en movimientos parroquiales, vecinales. Gobernar, desgraciadamente, constituye una tentación para determinadas formaciones políticas. Nosotros, en cambio, tenemos una larga trayectoria de gobierno y no hemos sufrido imputaciones ni casos judiciales por corrupción. Cuando Rosa Estarás dijo que no ponía la mano en el fuego por ninguno de los militantes del PP, me escandalicé, porque yo pongo la mano en el fuego por los afiliados del PSM, de cuya honestidad no dudo.

-¿Ha pensado alguna vez que el PSM debería denominarse Partido Nacionalista de Menorca?
-Somos un partido nacionalista de izquierdas. Nacimos como PSM-Entesa Nacionalista y nos definimos como una formación progresista de izquierdas que pone el acento en la defensa de la tierra, la lengua y la cultura de nuestro país.

-¿Quién relevará a Antònia Allès en la secretaría general?
-El debate por la sucesión en el PSM no está abierto.

-¿Está haciendo el PP una buena labor de oposición?
-En esta legislatura, el Partido Popular aún no ha encontrado su puesto ni en Menorca ni en las Balears. Los consellers del Consell de Menorca son seis personajes en búsqueda de autor, como en la obra de Pirandello. Hacen una oposición errática, con bandazos e incoherencias.

-Identifique algún caso concreto...
-Ahora pretenden recortar la normalización lingüística. El PP de Balears, que aún se encuentra en estado de shock por los casos de corrupción que lo están golpeando, no tiene una alma unificada, y vive en un estado de desconcierto absoluto. Lo grave es que el Partido Popular volverá a gobernar en Balears, por lo que cabe pedir que no hipoteque nuestro país a base de hipotecarse ellos mismos.

-¿Era Rosa Estarás quien debía liderar ahora el PP?
-Las alternativas a Estarás eran peores. Si previamente no asumen y depuran el legado de Jaume Matas, basado en la corrupción, la mala gestión y el amiguismo. No asumieron este pasado y ahora lo están pagando. Encima, pretenden abrir conflictos lingüísticos a los que se negó Gabriel Cañellas. Con esta beligerencia se desacreditan a sí mismos, lo que a la larga les acabará pasando factura.

-¿Lo mejor y lo peor del Estatut en el tanto intervino?
-Lo mejor, el artículo 68 que enumera las competencias propias de los Consells Insulars; lo peor, el artículo 4, que no incluyó el deber de conocer el catalán.